Cada septiembre, las calles de Murcia vuelven a llenarse de familias, romeros y generaciones que comparten una misma tradición. La Bajada y la posterior Romería acompañan a la Patrona en su recorrido entre la ciudad y el Santuario, en una estampa que forma parte de la memoria colectiva murciana.
Pero detrás de ese encuentro multitudinario existe una historia de siglos, ligada al territorio, a la devoción popular y también a una talla de madera que ha experimentado numerosas transformaciones con el paso del tiempo.
En Tableros y Puertas Moreno, por nuestra cercanía al entorno de la Fuensanta y nuestro conocimiento de la madera, queremos acercarte a esa historia desde una perspectiva cultural y patrimonial.
¿Cómo llegó la Virgen de la Fuensanta de Murcia a convertirse en uno de los grandes símbolos de nuestra tierra? Para comprenderlo, hay que mirar hacia sus orígenes, conocer la evolución de su imagen y descubrir cómo el Santuario, la Bajada, la Romería y las tradiciones populares han mantenido vivo su vínculo con Murcia.
¿Quién es la Virgen de la Fuensanta y por qué es la patrona de Murcia?
La Virgen de la Fuensanta es la patrona de Murcia y una de las figuras más estrechamente vinculadas a la historia y las tradiciones de la ciudad y su huerta. Su relevancia actual es el resultado de una devoción desarrollada durante siglos, hasta convertirse en una referencia religiosa, cultural y popular para generaciones de murcianos.
De una devoción histórica al patronazgo de Murcia
Los orígenes de esta devoción son antiguos, aunque conviene diferenciar la tradición de aquello que conocemos a través de documentos históricos. En 1429 ya existen referencias a la ermita de la Fuent Santa, mientras que un inventario del Santuario de 1522 menciona una imagen de la Virgen de bulto redondo, vestida con manto y coronada. Estos testimonios permiten constatar que su culto estaba presente en el entorno murciano desde hace siglos, sin que podamos utilizarlos para establecer una fecha exacta de creación de la talla.
Con el paso del tiempo, la devoción fue adquiriendo una dimensión cada vez mayor. Las rogativas realizadas en épocas de sequía contribuyeron especialmente a fortalecer el vínculo entre la Fuensanta, la ciudad y la huerta.
Entre ellas destaca la de 1694, alrededor de la cual la tradición conservó el recuerdo de la llegada de lluvias y nieve tras el traslado de la imagen. Ya en el siglo XVIII, la Fuensanta había alcanzado una posición predominante dentro de la religiosidad murciana y en 1731 era considerada principal patrona de Murcia y su huerta.
La Morenica, una denominación unida a la tradición murciana
Si conoces Murcia, probablemente hayas escuchado llamar a la Fuensanta “la Morenica”. Este apelativo forma parte del vocabulario popular asociado a la Patrona y continúa utilizándose en la actualidad, incluso en comunicaciones institucionales relacionadas con las celebraciones de la ciudad.
Hablar de la Morenica es una muestra de la cercanía con la que Murcia se refiere a su patrona. Esa dimensión popular ayuda a comprender por qué su presencia permanece vinculada al calendario, al territorio y a numerosas tradiciones colectivas.

Historia de la Virgen de la Fuensanta de Murcia: una devoción construida durante siglos
La historia de la Virgen de la Fuensanta de Murcia se ha ido configurando durante siglos y está estrechamente ligada a la evolución de su culto.
Para comprenderla con rigor, es importante distinguir entre:
- Las referencias documentales conservadas.
- Las transformaciones experimentadas por la imagen.
- Las tradiciones que fueron creciendo alrededor de la Patrona.
Las primeras referencias documentales y el origen medieval
Los primeros testimonios conocidos nos llevan hasta finales de la Edad Media, aunque no permiten establecer una fecha exacta para la creación de la talla. En 1356 ya aparece documentado el topónimo Fuent Santa y, en 1429, un acuerdo del Concejo de Murcia hace referencia a la ermita de la Fuent Santa y a determinadas actuaciones relacionadas con el agua existente en sus inmediaciones. Este último documento confirma la existencia del lugar de culto, pero no demuestra que la imagen que conocemos actualmente estuviera allí en esa fecha.
Para encontrar una referencia documental explícita a una escultura hay que avanzar hasta 1522. Un inventario del Santuario recogido por la Real Hermandad menciona entonces una Virgen “de bulto redondo”, con manto y corona y todavía sin la imagen del Niño. Sabemos, por tanto, que a comienzos del siglo XVI existía una talla vinculada al culto de la Fuensanta.
A partir de aquí, la datación se vuelve más compleja. Las fuentes consultadas no coinciden plenamente: algunas sitúan su origen en el siglo XV, otras proponen una cronología anterior y la Real Hermandad habla de un origen medieval. Por ello, resulta más preciso considerar la imagen como una obra de raíces medievales cuya fecha exacta de ejecución y autoría original no están determinadas con certeza.
Esta cautela resulta especialmente importante porque la talla que puedes contemplar hoy tampoco permanece exactamente como era entonces. Durante los siglos posteriores fue objeto de modificaciones que alteraron progresivamente su configuración y su aspecto, hasta convertirla en una obra con distintas etapas históricas superpuestas.

La talla de la Virgen de la Fuensanta: madera, policromía y siglos de transformaciones
La imagen de la Fuensanta que puedes contemplar hoy conserva las huellas de una larga evolución. Su soporte de madera, la policromía, las modificaciones realizadas para adaptarla a nuevas formas de vestirla y las sucesivas restauraciones permiten acercarse a la Patrona también como una pieza de patrimonio histórico y artístico.
Una imagen de madera policromada cuyo origen exacto sigue abierto
La Virgen de la Fuensanta es una talla completa de madera policromada, de aproximadamente 1,43 metros de altura según la Real Hermandad. Bajo las vestiduras conserva elementos tallados y policromados, entre ellos una falda rosada con decoración floral estofada y las puntas doradas de los zapatos.
Determinar cuándo se talló originalmente resulta más complicado. Las fuentes consultadas ofrecen cronologías diferentes: algunas la sitúan en el siglo XV, otras hablan de un origen medieval y existen incluso propuestas que retroceden hasta el siglo XIV. Lo que sí está documentado es que en 1522 un inventario del Santuario ya mencionaba una imagen de la Virgen de bulto redondo.
De la imagen medieval a la talla vestidera
La antigüedad de la imagen no significa que haya permanecido inalterada. Las fuentes describen un proceso de transformación que resulta esencial para comprender su aspecto actual.
Durante los siglos XVI y XVII, la Virgen era vestida con un manto colocado sobre la propia talla. A principios del XVIII se modificó el torso para incorporar un corpiño y adaptarla como imagen vestidera, siguiendo una sensibilidad estética y devocional vinculada al Barroco.
La incorporación del Niño constituye otro episodio de esta evolución. El inventario de 1522 describe a la Virgen sin él, mientras que fuentes posteriores lo incorporan a su brazo izquierdo. Su autoría, sin embargo, no está definitivamente resuelta: la Real Hermandad la relaciona con Antonio Dupar en 1722, mientras otras fuentes han planteado atribuciones diferentes.
La imagen actual puede entenderse, por tanto, como el resultado de capas históricas sucesivas. Cada época dejó modificaciones en su configuración, sus vestiduras, sus atributos o su apariencia.
La intervención de Roque López en 1802
Una de las transformaciones mejor documentadas se produjo en 1802, cuando intervino el escultor murciano Roque López. Según la documentación recopilada, examinó la talla y consideró que tenía origen medieval. Su actuación afectó especialmente al rostro: lo retalló y repolicromó y sustituyó los ojos pintados por ojos de cristal.
Estas modificaciones son importantes porque contribuyeron decisivamente a configurar la expresión con la que la imagen ha llegado hasta nosotros. La introducción de ojos de cristal y el trabajo sobre las facciones reforzaron una apariencia más naturalista frente a los rasgos asociados a etapas anteriores.
Por eso encontrarás fuentes oficiales que vinculan la obra a Roque López. Sin embargo, resulta más preciso hablar de una intervención fundamental en la configuración actual de la talla que atribuirle sin matices su creación completa: la documentación apunta a la existencia de una imagen muy anterior a su trabajo de 1802.
Policromía y estofado: cuando la madera se transforma en imaginería
Una talla de madera policromada permite comprender hasta qué punto el trabajo escultórico histórico iba mucho más allá de dar forma al bloque de madera. Tras la talla se aplicaban diferentes capas de preparación y decoración hasta conseguir las carnaciones, colores, dorados y motivos ornamentales que terminaban definiendo la apariencia de la obra.
La policromía consiste en aplicar color sobre la superficie escultórica. El estofado, presente en la decoración conservada de la Fuensanta, utiliza una base dorada cubierta posteriormente con pintura; al retirar de manera selectiva parte de esa capa superior aparecen motivos y reflejos del oro que permiten recrear visualmente la riqueza de tejidos y ornamentos.
La elección y preparación de la madera también eran fundamentales en la imaginería española. Entre las especies utilizadas históricamente se encontraban el pino silvestre y el nogal y, en menor medida, el cedro y el castaño. Se buscaban piezas suficientemente resistentes para perdurar, pero también adecuadas para desarrollar un trabajo de talla preciso. Después podían intervenir procesos como el secado, ensamblaje, preparación con yeso y cola, policromía, dorado y estofado.
Restauraciones y conservación de una imagen histórica
Las intervenciones no terminaron con Roque López. En 1850, Santiago Baglietto restauró nuevamente la imagen, aunque la documentación pública consultada no permite precisar todas las modificaciones que realizó.
Mucho más recientemente, entre 2019 y febrero de 2020, la talla fue objeto de estudio y conservación. Los trabajos detectaron alteraciones provocadas por sucesivos repintes que habían afectado a la policromía y a la apariencia de zonas como el rostro y las manos de la Virgen y la imagen del Niño.
La intervención incluyó:
- Limpieza físico-química.
- Reconstrucción de determinadas zonas de preparación.
- Reintegración cromática.
- Actuaciones estructurales en elementos como los brazos, el torso y la devanadera.
En el Niño, los trabajos permitieron recuperar además un tono de cabello descrito como trigueño, anterior a repintes posteriores.
Todo este recorrido permite contemplar la imagen desde otra perspectiva. La talla que hoy acompaña a Murcia no corresponde a un único momento creativo, sino que conserva modificaciones, técnicas y restauraciones acumuladas durante siglos. Su madera policromada se convierte así en soporte material de una historia que continúa siendo estudiada y conservada.

La Bajada y la Romería de la Fuensanta: una tradición que moviliza a Murcia
Pocas imágenes muestran de una forma tan visible el vínculo de Murcia con su Patrona como las multitudes que la acompañan en sus desplazamientos. La Bajada y la Romería de la Fuensanta forman parte del calendario de la ciudad y unen devoción, celebración popular y territorio en torno a una tradición compartida por generaciones.
¿Qué es la Bajada de la Fuensanta?
La Bajada de la Fuensanta es el traslado de la imagen desde su Santuario hasta la ciudad de Murcia. La Patrona recorre el camino que separa su enclave habitual de la Catedral, acompañada por numerosos fieles y vecinos que participan en uno de los momentos más reconocibles de las celebraciones de septiembre.
La Bajada representa uno de los acontecimientos que anuncian la Feria de Murcia. Más allá de la fecha concreta de cada edición, su significado permanece ligado a esa conexión simbólica entre el Santuario y la ciudad.
¿Cuándo se celebra la Romería de la Fuensanta?
La Romería de la Fuensanta se celebra en septiembre y representa el recorrido de regreso de la Patrona desde Murcia hasta su Santuario. En 2026 tendrá lugar el 15 de septiembre, jornada que además es festivo local en el municipio de Murcia.
La fecha concreta puede variar de un año a otro dentro del calendario festivo, por lo que conviene comprobar la programación oficial de cada edición si quieres asistir. El interés por saber cuándo baja la Virgen de la Fuensanta a Murcia, cuándo se celebra la Romería o cuál es su recorrido aumenta especialmente en septiembre, cuando estas consultas adquieren una clara dimensión práctica además de cultural.
La Fuensanta y la Feria de Murcia
La presencia de la Patrona está estrechamente relacionada con la Feria de Murcia. La Bajada se integra en el comienzo de unas jornadas en las que la ciudad reúne celebraciones religiosas con propuestas culturales, música, artesanía, gastronomía y actividades vinculadas a las costumbres murcianas.
Esta convivencia ayuda a entender por qué la Fuensanta posee una dimensión que supera el ámbito estrictamente religioso. Durante septiembre, su presencia se entrelaza con la vida de la ciudad y con unas fiestas en las que participan personas con motivaciones muy diferentes: desde la devoción hasta el interés por las tradiciones y la cultura local.
La Romería cierra ese ciclo con el regreso al Santuario. Ciudad, huerta y monte vuelven entonces a quedar unidos por el recorrido de la imagen y por las personas que la acompañan.

Una historia ligada a nuestro entorno
La historia de la Fuensanta sigue viva porque permanece vinculada a los lugares y a las personas que han contribuido a conservarla. El Santuario, la huerta, el monte, las calles de Murcia y el camino que cada septiembre recorren miles de personas forman parte de una tradición que continúa transmitiéndose y adquiriendo nuevos significados con cada generación.
Desde Santo Ángel, en Tableros y Puertas Moreno vivimos muy de cerca ese entorno. La proximidad a la Fuensanta forma parte también del paisaje cotidiano que nos rodea y de nuestra vinculación con Murcia, una tierra cuyo patrimonio se construye a través de historias, oficios, celebraciones y costumbres que merece la pena conocer y preservar.
¿Quieres seguir descubriendo historias, tradiciones y curiosidades de nuestro entorno? Explora más contenidos de nuestro blog.

Fuentes consultadas
Para la elaboración de este artículo se han contrastado fuentes institucionales, documentales y divulgativas especializadas en la historia, el patrimonio y las tradiciones vinculadas a la Virgen de la Fuensanta:
- Real Hermandad de Nuestra Señora de la Fuensanta
Información histórica sobre la imagen, el Santuario y la evolución de la devoción a la Patrona de Murcia. - Región de Murcia Digital
Documentación sobre la Virgen de la Fuensanta, su historia, características artísticas e intervenciones realizadas sobre la talla. - Inventario de Bienes de Interés Cultural de la Región de Murcia
Ficha patrimonial de la imagen de Nuestra Señora de la Fuensanta, con información sobre su cronología, autoría atribuida, dimensiones y características. - Archivo General de la Región de Murcia
Documentación histórica y gráfica relacionada con la Virgen y el Santuario de la Fuensanta. - Ayuntamiento de Murcia
Información institucional sobre la Feria de Murcia, la Bajada, la Romería y las celebraciones relacionadas con la Patrona. - Diócesis de Cartagena
Información relativa a las celebraciones religiosas y a los actos vinculados al centenario de la coronación canónica. - Centro de Restauración de la Región de Murcia
Información sobre el estudio y los trabajos de conservación realizados en la imagen entre 2019 y 2020. - Instituto Andaluz del Patrimonio Histórico / Junta de Andalucía
Documentación técnica utilizada como referencia general para explicar los materiales y procedimientos tradicionales de la escultura en madera policromada y la imaginería española.
Nota sobre las fuentes: las referencias históricas disponibles presentan algunas diferencias respecto a la datación y determinadas atribuciones de la imagen. Por este motivo, en el artículo se han diferenciado los hechos documentados de las interpretaciones historiográficas y de la tradición popular. Asimismo, las fuentes específicas consultadas no permiten identificar con certeza la especie de madera utilizada en la talla de la Virgen de la Fuensanta, por lo que no se atribuye a una madera concreta.


